Los retos para el futuro de los medios, según el Digital News Report 2021

La pandemia por COVID-19 ha mejorado la confianza en los medios de comunicación y ha acelerado algunas tendencias en el consumo de noticias digitales, según recoge la décima edición del Digital News Report. En una encuesta online a más de 92.000 persones de 46 mercados, realizada por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, se analiza también la evolución de los modelos de pago por contenidos, la desinformación, la imparcialidad y el uso de las redes sociales para el consumo de noticias, especialmente entre la juventud.

Los medios impresos se han visto particularmente perjudicados por el COVID-19, accelerando la tendencia decreciente de los últimos años. La caída en el consumo de prensa en papel ha sido de entre 5 y 11 puntos en un año. En el caso de España, el 26% de los encuestados afirma haber consumido medios impresos, 8 puntos menos que el año 2020.

El consumo de noticias por televisión, en cambio, se ha mantenido estable, si no se ha incrementado en el último año. En algunos países, como Reino Unido, aumentó la preferencia por la televisión como medio principal, por delante del online. En España, se ha frenado ligeramente la caída iniciada el año 2015, y el 64% de los encuestados afirma informarse por la televisión.

En relación a los medios online, los webs que más han incrementado la audiencia online serían los de los grandes medios comerciales y los medios públicos, especialmente los que tenían la reputación de ofrecer noticias online fiables, si bien por la metodología del estudio, basado en las declaraciones y percepciones de los usuarios, esta afirmación podría contrastarse con los datos reales de audiencia online.

El móvil, principal dispositivo para informarse

Aunque en los últimos años el teléfono inteligente había sobrepasado al ordenador como dispositivo donde informarse, la crisis ocasionada por el COVID-19 no ha hecho más que acelerar esta tendencia. El 78% de los encuestados en España afirma acceder a las noticias des del móvil, más del doble del 36% que accede desde el ordenador.

En el Reino Unido, el 68% se informa des del móvil y el 43% desde el ordenador. Curiosamente, en Estados Unidos la brecha no es tan grande: el 60% accede a las noticias des del móvil por un 45% desde el ordenador.

Aumenta la confianza en los medios

En promedio, el 44% de los encuestados confía en las noticias en general, un porcentaje que aumenta seis puntos respecto a 2020. Finlandia es el país con un nivel más elevado de confianza, un 65%, y Estados Unidos, el que la tiene menor (un 29%). Es significativo recordar que las encuestas se realizaron unas semanas después de que Donald Trump incendiara las redes sociales no asumiendo la derrota electoral y tras el asalto de sus partidarios al Capitolio.

España está ligeramente por debajo de la media, con un 36% de nivel de confianza. Esta cifra es aún inferior entre los menores de 45 años (27% de confianza entre los de 18 a 24 años, 28% entre los de 25 a 34, 30% entre los de 35 a 44 años).

Los encuestados otorgan varios grados de confianza a las noticias en función de donde las encuentren:

  • las noticias en las redes sociales generan confianza para solo el 24%
  • las noticias en los buscadores son fiables para el 34%

No obstante, en algunos países la polarización ha afectado a la confianza en los medios. En los Estados Unidos hay más porcentaje de población que desconfía de las noticias (un 44%) que la que confía en ellas (un 29%). Esta desconfianza se da en mayor grado entre los estadounidenses autoconsiderados de derechas.

Pese a la polarización que parece dominar parte del ecosistema mediático, los encuestados dan apoyo a los ideales de imparcialidad y objetividad en las noticias:

  • el 74% cree que los medios deberían mostrar diferentes puntos de vista y dejar que la audiencia se formara su propia opinión
  • el 66% está de acuerdo en que los medios deberían intentar ser neutrales en todos los temas (pero un 24% considera que en algunas cuestiones no tiene sentido que los medios intenten ser neutrales)

También consideran que hay que dar el mismo tiempo a todos los puntos de vista, incluso a aquellos que se basan en argumentos menos sólidos. Los jóvenes son los que más ven el peligro de esta posición cuando se abordan temas como los antivacunas, el racismo o la negación del cambio climático.

El pago por contenidos no crece lo suficiente rápidamente

Durante 2020, más medios impresos y nativos digitales han lanzado modelos de subscripción, de membresía o de donación. Pese a ello, el crecimiento en las suscripciones no se ha acelerado. En los 20 países donde se han impulsado modelos de pago por contenidos, un 17% de los encuestados afirma haber pagado por noticias online (dos puntos más que el año 2020). La situación es desigual, con unos envidiables porcentajes de suscripciones en los países nórdicos (un 45% en Noruega o un 30% en Suecia) y un 21% en los Estados Unidos.

En España, un 12% de los encuestados dice haber pagado por noticias online, el mismo porcentaje que 2020, aunque la oferta se ha multiplicado. La cifra es ligeramente superior en las franjas de 18 a 24 años (16%) y de 35 a 44 años (16%).

Si bien la tendencia es que en cada país uno o muy pocos medios se lleven la mayoría de las suscripciones, en mercados más maduros como Estados Unidos, más de la mitad de los usuarios que pagan están suscritos a más de un medio.

Mayor preocupación por la desinformación

El estudio constata una mayor preocupación por la desinformación (58%), especialmente en los ámbitos del coronavirus (54%), la política (43%), las celebridades (29%), productos y servicios (22) y el cambio climático (20%).

Los encuestados consideran que los principales difusores de información engañosa sobre el COVID-19 son los políticos nacionales (29%), otras personas (16%), activistas (15%), periodistas (11%) y los gobiernos extranjeros (9%). Los países con una mayor preocupación por la desinformación publicada por los políticos son Brasil (41%), Polonia (41%) y los Estados Unidos de Donald Trump (33%).

Los canales donde se difunde la desinformación sobre el COVID-19 son: Facebook (28%), webs y aplicaciones de noticias (17%) WhatsApp y otras aplicaciones de mensajería (15%), los buscadores (7%), Twitter (6%) y YouTube (6%).

Redes sociales e información

Desde el año 2014, el estudio ha hecho un seguimiento del uso de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería en doce países (Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Francia, España, Italia, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Japón, Australia y Brasil), obteniendo una radiografía de los cambios de preferencias de los usuarios.

Como se puede observar en el gráfico siguiente, las redes más utilizadas para informarse son Facebook, YouTube y Whatsapp.

No obstante, la situación no es homogénea en todos los países ni en todas las franjas de edad. En España, las redes de mensajería tienen mayor peso:

Hay diferencias en las redes utilizados por mujeres y hombres, con un mayor uso de Facebook, Instagram y Whatsapp por parte de las mujeres, y más de YouTube y Twitter en el caso de los hombres.

En esta edición el estudio ha preguntado cuál era la principal motivación para utilizar cada red social para informarse. Resulta muy significativo el grado de madurez en el uso de las redes, como muestra la especialización: Facebook es la red en la que los usuarios se encuentran con las noticias mientra están haciendo otras tareas; TikTok, Snapchat, Instagram y YouTube se identifican con una forma entretenida y divertida de informarse; y Twitter es la red para enterarse de las últimas noticias y para el debate.

En el caso de España, YouTube es principalmente la red donde obtener otras perspectivas no ofrecidas por los medios, además de una red entretenida; en Facebook tienen más peso las últimas noticias que el debate; y Twitter es considerada aún más la principal red para las novedades informativas con menor importancia al debate.

El estudio también pone el foco en cuáles son las personas o canales referentes en cada una de las redes: si los usuarios siguen los perfiles de los medios y los periodistas, o los de influencers u otras celebridades. En el caso de Facebook y Twitter, los usuarios afirman prestar atención a los medios (28% y 31%, respectivamente), pero en redes como TikTok, Snapchat e Instagram, son claramente superados por los influencers y la gente corriente.

En España, los usuarios afirman prestar más atención a la gente corriente y a las fuentes alternativas que a las personalidades o los políticos para informarse.

La joventud y las redes sociales

Hay diferencias significativas en el uso de las redes sociales por parte de los menores de 35 años. Este hecho, junto con el efecto de los influenciadores y con la percepción de que la cobertura que se les da no es suficientemente justa, supone un gran reto para los medios.

En España, el grupo de 18 a 24 años hace un uso testimonial de Facebook, pero es más activo en Instagram, en Twitter, TikTok y Snapchat. También hace un uso ligeramente superior de YouTube.

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